En el anterior post, tratamos la cuestión de las preguntas trampa en la entrevista de trabajo y expusimos unos ejemplos con las pertinentes respuestas idóneas.
Si aún no ha consultado ese artículo, le recomendamos encarecidamente su lectura.

En el post de hoy de Currículum Profesional, recuperaremos otras preguntas trampa comunes en la entrevista laboral y le ofreceremos importantes estrategias de respuesta. ¡Continúe leyendo!

 

Las preguntas trampa más comunes en la entrevista de trabajo. Segunda parte

 

¿Cómo compara este puesto con el resto por los que postula?

Con esta pregunta, el reclutador quiere indagar acerca de dos cuestiones. En primer lugar quiere descubrir si está postulando por otros puestos. Y en segundo término, quiere descubrir si es honesto.

La mayoría de las preguntas trampa en una entrevista se formulan con la intención de conocer la personalidad del entrevistado. Es evidente que ningún reclutador querría contratar a un candidato poco sincero.

Por lo tanto, no es buena idea dar a entender que solo postula a este trabajo. Sin embargo, sí que es recomendable exponer que es uno de los que más le ilusiona.

El personal de reclutamiento quiere descubrir acerca de cómo hablas de otras compañías, y de qué rangos le atraen más. Debe hablar de manera correcta de todas las ofertas, sin entusiasmarse demasiado. En ese caso, el reclutador podría descartar su candidatura, porqué considerará que prefiere trabajar en otras organizaciones.

La mejor respuesta es aquella mediante la cual de a entender que se está entrevistando con distintas compañías, y que aún está sopesando cual es la mejor opción para su futuro laboral.

 

¿Porqué quiere trabajar en esta empresa?

 

Esta cuestión es otra de las preguntas trampa por excelencia.
Nuevamente, el reclutador desea conocer dos datos importantes. Primeramente, quiere descubrir si el candidato ha indagado acerca de la empresa. Y en segundo término, desea conocer si el candidato encajará en la empresa y si su contratación reportará beneficios directos a la organización.

Las empresas (y, en especial, sus directivos y personal de Recursos Humanos) valoran muy positivamente que un candidato comulgue con los valores de la compañía por la que se interesa.
Antes del encuentro, es imprescindible que el candidato indague acerca de la empresa. Que conozca sus objetivos, sus logros, la filosofía de trabajo que defiende y su competencia. Y que así lo transmita en la entrevista.
Partiendo de esos datos, es momento que el candidato, conociendo los requisitos de la oferta, exponga todas sus capacidades (que deberán coincidir con los requisitos) y las ejemplifique con acciones pasadas o ejemplos.
En ningún caso deberá decir que su interés por trabajar en la empresa radica en que la empresa le gusta. Por el contrario deberá explicar qué puede ofrecer usted que reporte beneficios en la empresa. Solo sintiéndose útil e indispensable en el entorno laboral, se sentirá feliz de formar parte de él.

 

¿Qué le enorgullece más de su carrera profesional?

 

Esta cuestión no es, para nada, una de las muchas preguntas trampa a las que temen los candidatos. Simplemente, hemos considerado oportuno incluirla en este listado ya que suele descolocar al entrevistado.

Con esta cuestión, los reclutadores quieren entender qué motiva tu trabajo, como influye tu profesión en tu vida, qué aspectos te apasionan.
De esta manera, pueden descubrir si estás orgulloso de tu profesión y si eres un trabajador convencido. Y también pueden considerar si el puesto por el que te entrevistan se ajusta a tu perfil.

Puede responder honestamente ante esta cuestión, pero deberá ser conciso en la respuesta y evitar divagar.

 

¿Alguna vez ha considerado ser emprendedor?

 

Puede que ante esta aparentemente inocente pregunta, considere que exponer sus sueños de emprender, puede hacerle ganar puntos.
Sentimos decirle que, por muy atractivos que le puedan parecer sus sueños, un reclutador sentirá que usted puede hacerle perder el tiempo si la intención de ser emprendedor ronda su cabeza.

Evidentemente, su actitud variará según el puesto ofertado.
Por ejemplo, si el candidato postula a un empleo temporal de 2 meses para cubrir una baja, tal vez, el seleccionador no le de importancia a sus sueños profesionales.
Sin embargo, si postula por un puesto indefinido, que requiera complejas tareas y una dedicación considerable del empleado, explicar que sueña con ser emprendedor, puede lapidar su candidatura rápidamente. Pues aunque usted afirme su convencimiento por trabajar duro, el reclutador considerará que, en el momento en que las cosas le funcionen, abandonará el barco. O lo que es peor, que se dedicará poco a las funciones encomendadas, porque habrá otro proyecto paralelo que le motivará más.

Si realmente se ha planteado ser emprendedor, considere no compartir esa información y, por el contrario, transmita su entusiasmo por trabajar en una empresa consolidada con un equipo de trabajadores profesional.

 

Si pudiera elegir, ¿en qué empresa le gustaría trabajar?

 

Esta cuestión es otra de las preguntas trampa que, en línea con la anterior, debe contestar enfocando su respuesta al puesto.
Responder a ella es sencillo: no debe mencionar una empresa distinta a la que está optando en la entrevista.

Podrá considerar que decir que, de entre todas las empresas del mundo, trabajar por la que le está entrevistando, es su sueño vital, es un poco arriesgado. Bien, razón no le falta. No le pedimos que diga eso.

Ante esta pregunta es recomendable que responda de la siguiente manera: »Opto a este puesto porque verdaderamente deseo trabajar en su empresa. Y porque en el momento laboral y personal en el que me encuentro, elijo poder seguir desarrollándome en este entorno».

 

En alguna ocasión, ¿un jefe o compañero le ha forzado a comprometer su ética y valores?

 

Con esta pregunta, el reclutador poco quiere saber acerca de lo que ocurrió en anteriores puestos.
Lo que verdaderamente le interesa conocer es: su nivel de discreción, sus valores morales y su capacidad de asumir responsabilidades.

Ante esta pregunta, el candidato no tiene ninguna obligación de divulgar información confidencial. De hecho, es preferible que no responda a la pregunta.
Evite endulzar situaciones, hablar bien de sus antiguos compañeros y luego culpabilizarlos, describirse como víctima o mártir.
¡Olvídese! Todo lo que ocurre en un puesto laboral, se queda ahí.

Así que una buena respuesta firme, profesional y diplomática es: » No considero oportuno divulgar información confidencial de empleos anteriores. Mi experiencia en todos ellos me ha permitido conocer qué aspectos valoro más de una compañía y del entorno de trabajo. Es por eso que opto a este puesto.»

 

Si actualmente está trabajando en otro puesto laboral, ¿cómo ha sacado tiempo para acudir a este encuentro?

 

Los entrevistadores quieren conocer, con esta pregunta, cuales son sus prioridades. Para una empresa, la primera siempre será que sepa valorar el puesto que ocupa.

Por tanto, ante esta pregunta en la que el reclutador querrá medir tu integridad, es importante que deje claro que sus canales de comunicación con su actual jefe son sólidos.
Así, es importante que el reclutador no asuma que está buscando trabajo a espaldas de su jefe. O peor aún, que ha inventado una excusa para poder acudir a la entrevista.

Ante esta pregunta trampa, puede responder de dos maneras. Asumiendo elegantemente que su superior desconoce su paradero: »Mi superior comprende que debe respetar mis días libres, y focaliza su atención en los resultados de mis tareas». O bien, evidenciando que es consciente de su interés por cambiar de trabajo:»Mi superior comprende mi ilusión por iniciar una nueva etapa profesional y es consciente de mi búsqueda de empleo. Nuestra relación siempre la hemos basado en la sinceridad. He aprendido mucho en mi actual empleo y mi superior es consciente de que me ha ofrecido todas las enseñanzas posibles para poder enfrentar nuevos retos».

 

Describa una debilidad de su antiguo jefe.

 

Otra de las preguntas trampa por excelencia. ¿Imagina la respuesta ideal? Nuevamente deberá evitar hablar mal de nadie.  Por mucho que tenga que contar, la mejor opción ante estas preguntas es mantener una compostura elegante y una respuesta neutral.

Un buen modo de enfrentarse a ella es respondiendo así: »Si bien mis anteriores jefes fueron muy distintos entre ellos, de cada uno de ellos aprendí. Algunos me enseñaron a nivel práctico, otros me ofrecieron oportunidades maravillosas, y otros consideraron que mis capacidades eran valiosas para el trabajo en equipo. De todos ellos aprendí qué tipo de relación laboral tolero mejor. Es por eso que opto por esto puesto. Porque se adapta a mis necesidades y objetivos».

Si se topa con un reclutador insistente, será momento de recuperar la respuesta que anteriormente le hemos sugerido. ¿La recuerda? »No considero oportuno divulgar información confidencial de empleos anteriores.»

¿Cual ha sido la peor situación en su carrera profesional?

 

Nuevamente, estamos ante una de las preguntas trampa que hay que responder con prudencia.
Con esta pregunta el reclutador quiere conocer tu visión acerca de tus errores cometidos, las responsabilidades que aceptas, y las que no, tu baremo para medir la gravedad de las situaciones, etc.

Para responder a esta pregunta es indispensable que el candidato evidencie que es capaz de defenderse en todas las circunstancias y que a pesar de cometer errores, posee una alta capacidad de resolución para enfrentar los errores.

 

¿Por qué ha estado un tiempo sin trabajar?

 

Esta es una de las preguntas trampa que más angustia a los candidatos que hace tiempo que buscan empleo.
Con esta cuestión el reclutador quiere descubrir si es un perfil volátil o por el contrario no ha tenido suerte con la búsqueda de empleo.
Si este es su caso, lo mejor que puede hacer ante esta pregunta es explicar que ha querido dedicar tiempo a su formación, y que ante sus deseos de desarrollo profesional, ha querido hacer una búsqueda de trabajo extensa que se adapte a su situación.

 

¿Conoce a alguien que trabaje en esta empresa?

 

Si ha llegado a la entrevista recomendado por alguien de la empresa, sea honesto y dígalo. Con esta pregunta el reclutador quiere 1) valorar su honestidad, 2) conocer quien le ha promocionado -para sopesar si tienen visiones similares-, y 3) considerar si usted puede fomentar un buen ambiente con sus compañeros.

¡No se preocupe! Llegar recomendado por otro trabajador no es nada vergonzoso. Bien al contrario, esta condición puede jugar a su favor, pues el reclutador asumirá que si le han recomendado, es que puede encajar en la empresa.

 

¿Qué importancia le otorga a su horario laboral?

 

Esta es otra de las preguntas trampa a las que pocos candidatos quieren enfrentarse. Porque hacerlo implica, en ocasiones, tener que obviar la verdad.
Tristemente, son muchas las empresas que se rigen por el modelo de trabajo basado en no contemplar los descansos del trabajador.
En empleos en que trabajar bajo presión es una máxima, las empresas buscan candidatos a los que no les importe no ser fiel a su horario laboral.

Si le formulan esta pregunta, es evidente que se encontrará ante un puesto que requerirá hacer más horas de lo estipulado. Ante esta circunstancia, no hay una única respuesta valida.
Partiendo de esta situación usted deberá sopesar si acepta las condiciones del empleo. Y de ser así deberá formularle ciertas preguntas al entrevistador. Por ejemplo, ¿habrá compensación por las horas extra trabajadas?
Ante sus respuestas, deberá decidir.
¡Recuerde! Por el mero hecho de que le hayan contactado para una entrevista, no está obligado a quedarse con el puesto.

 

 

¿Sabe trabajar en situaciones bajo presión?

 

Esta pregunta va muy ligada a la anterior. Ante esta cuestión es evidente que se encuentra frente a un empleo que va a conllevar estrés.
Para responderla, no basta con afirmar que sabe trabajar bajo presión. Es imprescindible que explique cómo lo hace mediante ejemplos o eventos pasados. Y que remarque de qué modo es capaz de afrontar situaciones difíciles y resolverlas exitosamente.

Es un buen momento de la entrevista para exponer sus logros profesionales.

 

¿Qué le diferencia del resto de candidatos que optan a este puesto?

 

Ante esta pregunta no basta solo con manifestar la ilusión que siente por poder formar parte del equipo. Puede prescindir de mencionar su predilección por la empresa (que ya ha quedado manifiesta anteriormente). Es imprescindible que ante esta reina de las preguntas trampas, profundice encarecidamente en cómo la posición por la que postula se ajusta a sus objetivos a corto y largo plazo. Y que cite todas las cualidades que se precisan en la oferta, de modo que las haga suyas. Finalmente es imprescindible que se presente como un solucionador.

¿Qué significa eso? Pues bien, que su entrada en la empresa pueda solucionar distintos conflictos.
Es decir, aquello que le diferencie de otros candidatos será, en primer lugar, que usted se adecua a los requerimientos del puesto, y en segundo lugar, que sus capacidades van a empujar la empresa al éxito.

¿Dónde se imagina en cinco años?

 

Con esta pregunta el reclutador quiere descubrir: 1) si es una persona ambiciosa, 2) si desea permanecer muchos años en la empresa, 3) si es alguien estable -o inestable-.

Es evidente que el reclutador se inclinará hacia candidatos que manifiesten su deseo de seguir trabajando en la empresa. Pero también valorará muy positivamente que el candidato quiera mejorar, crecer como persona y profesional y mejorar sus capacidades.

Ante esta situación, es importante que el candidato se muestre motivado por su futuro. Que se muestre estable y que se comprometa con la empresa.

Una buena respuesta para enfrentar esta pregunta podría ser: »En cinco años me imagino desarrollándome en una empresa _________ (incluir sector al que pertenece la empresa en la que se entrevista), en la que haya podido participar desde un principio y donde haya podido aprovechar todas las oportunidades para seguir creciendo. También me imagino mejorando mis habilidades deportivas y ampliando activamente mi nivel de idiomas».

 

¿Cuál ha sido la peor situación vital que ha vivido? ¿Cómo la enfrentó?

 

Aunque pueda parecer que esta pregunta es intrusiva, es muy común que se formule. De hecho es una de las preguntas trampa más habituales en los procesos de selección en los que se toma muy en serio el factor humano.
Por extraño que pueda parecerle, el reclutador no se mueve por el morbo de conocer sus experiencias más funestas. Al contrario, su interés radica en descubrir qué estrategias emplea para enfrentar momentos críticos.

Elija cuidadosamente qué experiencia mencionará. Piense que según la respuesta que ofrezca, estará dando datos contundentes para que el entrevistador valore cual es su nivel de tolerancia al dolor. O en qué punto de tensión se desmorona, o cuán de resistente es usted cuando las circunstancias son adversas.

¡Recuerde! Ningún empleador contratará a un candidato cuya resistencia al dolor sea baja y cuyas herramientas ante la adversidad sean cuestionables.

Evidentemente deberá ser respetuoso con la respuesta y evitar ofrecer datos excesivamente íntimos.

 

¿Tiene alguna pregunta?

 

Al final del encuentro es habitual que el reclutador formule esta cuestión.
A esas alturas de la entrevista, es más que probable que el candidato esté ansioso por abandonar la sala. Pero es imprescindible que aproveche este momento para tomar parte activa en la conversación.
Puede pensar que decir ”no, todo claro” es un gesto amable, pero créanos cuando le decimos que eso es probablemente lo último que quiera oír su entrevistador.

 

¿Qué debería preguntar?

 

El reclutador le está ofreciendo la palabra. Poco le importa lo que vaya a preguntar. Lo que verdaderamente le interesa es 1) ver si ha estado atento a sus palabras, 2) analizar su capacidad comunicativa, 3) descubrir su interés por el puesto y 4) conocer qué le preocupa.

Así que le recomendamos que profundice en cuestiones estrechamente relacionadas con el puesto cuya respuesta sea de utilidad para usted.

Unas buenas preguntas para formular al entrevistador en esta situación son: »¿Cuáles son los objetivos de la empresa para el próximo semestre? ¿Qué se esperará de mí en los primeros meses de contrato?»

 

 

Deseamos que este artículo acerca de las preguntas trampa en una entrevista de trabajo haya sido de utilidad para usted.
Le animamos a consultar nuestro blog en el que encontrará valiosos artículos sobre la búsqueda de empleo.
¡Gracias por leernos!

Abrir chat
Powered by