Llegados al esperadísimo momento de ser contactado por un reclutador, el candidato, usualmente, sufre una mezcla de éxtasis y temor. Esa reacción no es de extrañar, teniendo en cuenta que la entrevista laboral es, para muchos, uno de los momentos más angustiantes del proceso de selección. Muchos candidatos temen al encuentro de sobre manera. Pues asumen que habrá preguntas trampa en una entrevista de trabajo. Para hacer más sencillo el proceso de enfrentarse al encuentro, hoy en Currículum Profesional analizamos las preguntas más temidas y le ofrecemos las mejores estrategias de respuesta. ¡Siga leyendo!

 

¿Realmente hay preguntas trampa en una entrevista de trabajo?

 

Antes de entrar en materia es importante clarificar este asunto. Habitualmente, los candidatos se refieren a las preguntas que pueden llegar a incomodarlos, o que desconocen como enfrentarlas, como preguntas trampa.
Clasificarlas de este modo, no obstante, genera una situación de estrés innecesaria para el postulante, que ya planea la entrevista con temor.
Realmente, no existen preguntas trampa en una entrevista de trabajo. Ni tampoco cuestiones con las que el reclutador quiera hacerle sentir incómodo.

Únicamente (y como es lógico), el reclutador quiere conocerle en profundidad para sopesar si puede encajar con el resto del engranaje de la empresa. Para hacerlo, se vale de distintas preguntas en las que pretende medir sus habilidades, sus capacidades, sus estrategias de resolución y su sinceridad.

Así que aparque el temor y lea atentamente las siguientes secciones. No porque deba enfrentar preguntas trampa en una entrevista de trabajo, sino para que pueda proyectar su mejor versión y hacerse con el puesto.

 

Las preguntas más temidas

 

Seguidamente, analizaremos las aparentes preguntas trampa en una entrevista de trabajo, y le proveeremos las herramientas para enfrentarlas con éxito. Veámoslas.

 

¿Podría hablarme acerca de usted?

 

Ante esta clásica pregunta, muchos candidatos desean explayarse con grandes virtudes y logros. Sin embargo, esta estrategia no es la más adecuada. Porque con tanta charla el candidato puede proveer información inconexa, innecesaria o, lo que es peor, mostrarse como una persona excesivamente soberbia.
Ante esta pregunta es preferible no extenderse más de un minuto en la respuesta. Y créanos cuando le decimos que con veinte segundos basta.
Es importante que prepare esta pregunta antes de acudir al encuentro. Y que elabore una respuesta en que aúne aquellas cualidades (que verdaderamente posee) que sean especialmente útiles a la hora de desempeñar sus funciones. Y que comulguen, también, con la filosofía de la empresa, y los requisitos expuestos en la oferta.

 

¿Cómo se describiría en una palabra?

 

Esta pregunta es parecida a la anterior. Simplemente se pide simplificar la descripción en una única palabra. Una buena idea es repasar los requisitos de la oferta de trabajo y optar por el adjetivo más repetido en el texto.

 

Enumere tres de sus fortalezas

 

Para enfrentar esta cuestión, le sugerimos que seleccione tres de sus mayores fortalezas (útiles para el puesto) y las exponga mediante ejemplos constatables.
También es imprescindible que evite mencionar características llanas y excesivamente comunes (activo, dinámico, enérgico, responsable).

El seleccionador quiere conocerle en profundidad y desea descubrir qué puede aportar a la empresa.
De nada sirve exponer mil adjetivos si no hay hechos que los constate.Permita que sea el entrevistador quien, a partir de la información práctica (ejemplos) que usted le transmita, le adjetive con virtudes.

 

Preguntas trampa en una entrevista de trabajo

 

Exponga tres de sus defectos

 

Consejo: ante esta pregunta evite emplear las palabras »siempre» y »nunca».

Existen tres mecanismos muy valiosos para enfrentar con éxito esta cuestión. Puede decantarse por uno de ellos, o bien, aplicar cada estrategia para uno de sus defectos.
Veámoslas.

 

Manifestar un defecto real cuya existencia no imposibilite el correcto desempeño de sus funciones

 

Esto significa que el candidato puede exponer defectos reales que no tengan relación con el puesto al que opta. Por ejemplo, un ilustrador puede explicar que no se siente especialmente cómodo hablando en público, pero que por el contrario es mucho más productivo en entornos pequeños e íntimos.

Curiosamente, no ser un gran orador no entorpecerá su trabajo.

 

Expresar un defecto real que, en ciertas situaciones, pueda ser positivo

 

Esta estrategia es un clásico. Muchos candidatos afirman ser excesivamente perfeccionistas. Porque saben que, si bien esta condición puede estresarlos o comprometer ciertos aspectos de su vida, suele ser bien visto por el empleador.
Sin embargo, usar este adjetivo puede no ser adecuado (¡dada su altísima tasa de uso!).
Si se decanta por esta estrategia de respuesta, debe ser creativo. Analice su vida y su personalidad. ¿Es usted alguien nervioso? Bien, en ese caso podría decir que vive la vida con cierta sensación de urgencia. Y que es precisamente ese estado de alerta el que le empuja a terminar las tareas con prontitud.

 

Mencionar un defecto que esté trabajando por mejorar

 

Cuando un seleccionador formula la pregunta de los defectos, no siempre quiere conocer sus debilidades. Bien al contrario, encuentra en la respuesta que usted le ofrece, información mucho más valiosa. Por ello, esta es una de las preguntas trampa en una entrevista de trabajo clásicas.
Si opta por responder con esta última estrategia estará demostrando que es una persona con inquietudes, enfocado al crecimiento personal y a la autosuperación. ¿Es un poco desordenado? ¡Dígalo! Y seguidamente explique que, desde hace unos meses, está trabajando por mejorarlo y que a día de hoy, gracias a haber trabajado en entornos pulcros, disfruta mucho más del orden.

 

¿Porqué dejó su último trabajo?

 

Durante el proceso de selección es común que el entrevistador se interese por su marcha en anteriores puestos. Si por ejemplo, es usted una persona que suele cambiar de trabajo a menudo, eso podría denotar cierta volatilidad… Eso fundamentaría en su interlocutor la creencia de que no sería capaz de ocupar un puesto de forma sostenida. Si se encuentra en el proceso de búsqueda de empleo porque fue despedido y se lo preguntan, lo más recomendable siempre será contar la verdad. Pues si desean comprobar la causa de su marcha podrán hacerlo con inmediatez con solo descolgar el teléfono.

En el caso contrario, si su marcha fue voluntaria explique su falta de motivación. Y manifieste a qué retos aspira.
En la medida de lo posible, los retos y objetivos que anhela, deben ser posibles de lograr en la empresa por la que postula.

 

Si le han despedido alguna vez, ¿cual fue la razón que motivó el despido?

 

Esta es otra de las preguntas trampa en una entrevista de trabajo más temidas por los candidatos que fueron despedidos.Ante esta cuestión, debe ser sincero. Pero con freno. Evite entrar en detalles que puedan ponerle en algún aprieto y rehuya la idea de hablar mal de sus antiguos empleadores. Una buena respuesta consiste en manifestar que se encontraba poco motivado y que existieron diferencias entre jefe y trabajador.

Es importante que no de detalles concretos y que, tan rápido como pueda, trate de enfatizar todo aquello que aprendió a raíz de su marcha. También mencione cuán de preparado se encuentra para perseguir nuevos retos.

 

¿Prefiere el trabajo individual o en equipo?

 

Esta es otra de las preguntas trampa en una entrevista de trabajo que suscita más preocupación.
Muchos candidatos no disfrutan del trabajo en equipo. O solo lo hacen en situaciones en qué se compenetran bien con sus compañeros. ¿Es lógico, no?
Entonces, ante una pregunta tan obvia, ¿qué debemos responder?

 

¿Qué es lo que busca la empresa?

 

Bien, en líneas generales las empresas quieren trabajadores que sepan relacionarse con sus compañeros. Tanto cuando trabajan de manera individual como cuando lo hacen en equipo, quieren que sepan desarrollar las tareas efectivamente.
Por tanto, es importante que se presente como una persona conciliadora: alguien capaz de trabajar en equipo y que valora las aportaciones de los demás. Pero que, evidentemente, disfruta de su autonomía.

 

La mejor respuesta

 

Trabajar en equipo no significa renunciar a la individualidad, sino saber compenetrar las distintas individualidades para crear una fuerza de trabajo eficiente.
Así que enfatice que está plenamente capacitado para entrelazar tareas con sus compañeros, sin renunciar al debate y a la retroalimentación mútua.
Si ha trabajado en equipo anteriormente, matice cuales son los roles que ha asumido y cuáles los que prefiere.

 

¿Qué espera cobrar en este puesto?

 

Esta es una de las preguntas trampa en una entrevista de trabajo más delicadas. Si bien usted tiene en mente una cifra aproximada o recuerda el sueldo que se especificaba en la oferta, la contestación ideal a esta cuestión es: ”lo que estipule el convenio”. No obstante, es posible que el entrevistador insista en que le facilite una cifra concreta. Para ello es especialmente relevante que haya consultado con anterioridad cuales son los sueldos medios que establece el convenio acordes al puesto y funciones a desempeñar y que establezca una cantidad que se encuentre entre los rangos establecidos.

 

¿Cómo enfrentar la entrevista de trabajo exitosamente?

 

A lo largo de este artículo hemos tratado las preguntas trampa en una entrevista de trabajo más temidas por los candidatos. Y le hemos provisto de estrategias para poder enfrentarlas con éxito. Sin embargo, una entrevista no se resume, únicamente, en responder eficientemente al reclutador. Existen otros detalles a los que deberá prestar atención.
Seguidamente, le ofrecemos unas sugerencias que deberá considerar para garantizar que el encuentro vaya sobre ruedas.

 

Sugerencias para una entrevista de trabajo de diez

 

  • Apréndase su currículum.
  • No se muestre dubitativo ante las preguntas comprometidas.
  • Evite mentir (en el encuentro y también en la redacción del currículo).
  • Cuando llegue al lugar de la entrevista, trate a todo el personal con amabilidad.
  • Vista formalmente y adecúese al puesto al que opta.
  • Extienda la mano al reclutador y mantenga contacto visual.
  • Apriete su mano con firmeza pero evite que sea excesivamente fuerte.
  • Siéntase erguido, con la cabeza alta y los hombros hacia atrás.
  • Antes de incitar la conversación, agradezca el tiempo y la confianza que el reclutador deposita en usted.
  • Conteste de manera concisa. Emplee respuestas cortas orientadas a la pregunta que le han formulado.
  • Al final del encuentro no dude en expresar sus dudas.
  • Tras la entrevista, termine la conversación con una frase positiva y una actitud amable.
  • Nuevamente, agradezca el tiempo que el entrevistador ha invertido en la conversación.
  • Aun cuando considere que la entrevista no ha sido excelente, no decaiga. Despídase nuevamente con un apretón de manos y termine la conversación con entereza.
  • Considere enviar una nota de agradecimiento (en la que provea nuevamente sus datos de contacto) tras la entrevista.

 

 

Deseamos que este artículo acerca de las preguntas trampa en una entrevista de trabajo haya sido de utilidad para usted. Le sugerimos que consulte la segunda parte de este artículo en la que descubrirá otras preguntas trampa analizadas. También puede consultar nuestro blog en el que hallará artículos útiles para la búsqueda de empleo. ¡Gracias por leernos!

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