¿Se ha planteado lo maravilloso que sería poder conocer con antelación cómo son las preguntas en una entrevista de trabajo? Pues así podría elaborar con detenimiento su plan de actuación..

En Curriculum Professional hemos llevado a cabo una exhaustiva recopilación con el fin de ofrecerle un listado de las cuestiones comúnmente planteadas en las entrevistas laborales. Así, podrá preparar el encuentro con minuciosidad y evitará dejar cabos sueltos para el día de la prueba.

Si bien es cierto que cada oferta requiere de una entrevista y pruebas particulares, existe cierto patrón que los entrevistadores repiten consistentemente con el fin de cotejar datos objetivos entre candidatos y elegir así al individuo que se adapte mejor, no sólo a los objetivos de su puesto laboral, sino también a la filosofía y estrategia de trabajo de la empresa.

Estas cuestiones suelen ser de ámbito privado y por eso resulta especialmente complejo saber si las hemos respondido satisfactoriamente.

A continuación le ofrecemos las recurrentes preguntas en una entrevista de trabajo. Tras ellas hallará las respuestas sugeridas por expertos para enfrentarlas exitosamente.

Preguntas en una entrevista de trabajo. La oferta y la empresa

 

1. ¿Cómo ha encontrado esta oferta de trabajo?


Esta suele ser una de las primeras preguntas que muy posiblemente vaya a formularle su entrevistador. En parte con el fin de romper el hielo y entrar en materia. Pero también motivado por conocer qué canales son los más efectivos cuando de hallar candidatos válidos y competentes se trata. Pero no se descuide, esta cuestión tiene mucho que ver con usted. Es una magnífica oportunidad que no debe desperdiciar. Aproveche el tiempo que le brinde su interlocutor declarar su predilección por la compañía. Evite, si ese fue el caso, confesar que halló la oferta por casualidad. Piense que los empleadores no planean contratar a un individuo que quiere un trabajo, cualquier trabajo. Cómo es lógico quieren contratar a alguien que quiera un trabajo en SU empresa. Asegúrese de dejarlo claro.

 

2. ¿Qué sabe de nuestra empresa?


¿Recuerda el artículo en el que hablamos sobre cómo preparar una entrevista de trabajo? En él, remarcábamos la importancia de informarse sobre la empresa a la cual quiere acceder y la capacidad de remarcar, en la entrevista, los valores, matices y proyectos de la compañía que más valoraba usted. Este es el momento para hacerlo. Como organización corporativa, toda empresa busca crear un mínimo engagement entre trabajador y empresa, con el fin de cultivar un sentimiento de pertenencia y respeto mutuos. Para ello es indispensable que todo candidato se muestre especialmente inclinado hacia las prácticas y valores de la empresa. Si el candidato conoce la empresa de antemano, resulta evidente que su interés por el puesto es totalmente sincero.

 

3. ¿Porqué desea trabajar con nosotros?


Habiendo mostrado sus conocimientos sobre la empresa, es hora de indicar porqué quiere formar parte de ella. Demuestre que indagó sobre la oferta y que conoce de qué se trata el trabajo. Enfatice en los valores que la empresa promulga y destaque cómo su personalidad encaja con ellos.

 

4. ¿Tiene experiencia en el sector?


En algunas situaciones uno decide hacer un cambio de trabajo que conlleva enfrentarse a nuevos sectores y metodologías de trabajo. Pero no vamos a mentirle, el entrevistador va a tener en cuenta si conoce el sector al que se incorpora. Le sugerimos que señale los trabajos cuyas funciones a desempeñar se enmarcaron en un sector semejante al que postula. Si es inexperto en el sector o es un estudiante que encara las primeras entrevistas, piense que todo aquél que llega al encuentro físico ya se halla aventajado. Han visto en su candidatura algo que les ha llamado la atención y quieren conocerle en profundidad. Por tanto, si carece de experiencia demostrable en el sector, remarque sus capacidades para enfrentarse al cambio. Acentúe aquellas habilidades que le han permitido creerse capacitado para hacer frente al nuevo reto.

 

5. ¿Porqué cree ser el candidato idóneo para el puesto?


Para convencer al entrevistador de que es usted el candidato al que debe contratar, le aconsejamos que en esta ocasión evite mencionar su predilección por la empresa (ya quedó manifiesta anteriormente). Profundice encarecidamente en cómo la posición por la que postula se ajusta a sus objetivos a corto y largo plazo. Cite todas esas cualidades que se valoran en la oferta y hágalas suyas. Por ejemplo, capacidad de resolución de conflictos, inglés avanzado, experiencia en mercados internacionales, etc.

 

6. ¿Qué salario espera cobrar?


Esta es una de las preguntas más delicadas de toda entrevista laboral y por eso es plenamente factible que deba enfrentarse a ella. Si bien usted tiene en mente una cifra aproximada o recuerda el sueldo que se especificaba en la oferta, la contestación ideal a esta cuestión es: »lo que estipule el convenio». No obstante, es posible que el entrevistador insista en que le facilite una cifra concreta. Para ello es especialmente relevante que haya consultado con anterioridad cuales son los sueldos medios que establece el convenio acordes al puesto y funciones a desempeñar y que establezca una cantidad que se encuentre entre los rangos establecidos.

 

Preguntas en una entrevista de trabajo. Usted como candidato

 

1. Hábleme de usted, ¿cómo se definiría?


Aunque sabemos que muchos estarán deseosos por explayarse con grandes virtudes y logros, es preferible no extenderse más de un minuto y medio en la respuesta. Las cualidades que debe especificar son aquellas especialmente útiles a la hora de desempeñar sus funciones. Resulta crucial estudiar la oferta y conocer qué es lo que se espera de usted. Si en la compañía precisan de un líder nato pero de rasgos humildes, usted deberá presentarse como una persona tenaz y luchadora, cercana y modesta.

 

2. ¿Cuáles son sus mayores virtudes?


Para responder a esta pregunte deberá eludir la repetición y la incoherencia. Le sugerimos que seleccione tres de sus mayores fortalezas y las exponga mediante ejemplos. Pruebe sus virtudes en lugar de mencionar los tres adjetivos de modo inconexo. Permita que sea el entrevistador quien le adjetive mientras le escucha hablar. Es muy probable que él mismo halle otras virtudes (excelente capacidad comunicativa, habilidad de síntesis, seguridad y buena autoestima, etc). Evite mencionar características llanas y comunes (activo, dinámico, enérgico, responsable).

 

3. ¿Cuál es su gran defecto?


Existen tres mecanismos muy valiosos para enfrentar con éxito esta cuestión. Son los siguientes:

  • Manifestar un defecto real cuya existencia no imposibilite el correcto desempeño de sus funciones. Es decir, si solicita un trabajo como cocinero puede exponer que no se siente especialmente cómodo hablando en público frente a grandes audiencias, pero que por el contrario se encuentra realmente cómodo en espacios íntimos y reducidos donde disfruta de la comunicación sostenida con sus compañeros. Su debilidad no impedirá que trabaje eficazmente en una cocina pequeña.

  • Mencionar algún defecto que esté mejorando de manera activa en los últimos tiempos. Así su interlocutor descubrirá que es una persona comprometida con el crecimiento personal y que se interesa por el constante aprendizaje. Además, es útil que mencione hasta qué punto el nuevo trabajo le permitiría seguir puliendo pequeñas carencias. Podría confesar que frecuentemente (nunca use la palabra siempre) ha peleado por mantener el orden en su lugar de trabajo. Sin embargo, desde que empezó a trabajar en cocinas ordenadas, se ha vuelto una persona más pulcra y organizada.

  • Confesar algún defecto cuya negatividad pueda ser vista con positivismo. Uno de los defectos de doble cara al que más recurren los candidatos es el famoso perfeccionismo. Así que le invitamos a ser más creativo e innovador. Si usted es una persona nerviosa, puede declarar que vive la vida con cierta sensación de urgencia. Pero que es precisamente ese estado de alerta y tensión el que le empuja a terminar las tareas encomendadas con notable prontitud.

4. ¿Cuantos idiomas habla?


Pese a que a muchos les agradaría despuntar entre la competencia por sus grandes habilidades lingüísticas, esta es  una de las cuestiones en las que hay que ser especialmente honesto en su respuesta. Todo aquello que manifieste será plenamente comprobable. A menudo, esta pregunta precede una breve conversación en otro idioma. Así que sea cauto cuando manifieste su nivel de lenguas. Le recomendamos que antes de la entrevista tome una prueba gratuita para valorar en líneas generales su nivel de idiomas. Con este test de la Universidad de Cambridge podrá descubrir cuál es su nivel de inglés.

 

5. ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?


A la mayoría de directivos que luchan por crear una identidad corporativa, les interesa que sus trabajadores encajen en los valores de la empresa y los principios que la define. Así, comúnmente, muestran curiosidad ante las aficiones y pasatiempos de sus empleados. Por lo tanto le recomendamos que sea expresamente honesto. No querrá trabajar en un ambiente que le incomode y rodeado de compañeros con los que mantener una relación hostil, ¿verdad? Manifieste aquellas actividades que verdaderamente le satisfacen. Es preferible que las que elija destacar denoten crecimiento personal, deseo de superación y aprendizaje auto didáctico. Por ejemplo, estudiar idiomas, tocar un nuevo instrumento o practicar escalada.

 

6. ¿Cómo cree que le describirían otras personas?


La clave para responder exitosamente esta cuestión se halla en evitar manifestar qué cree que verdaderamente dirían los demás sobre usted y aprovechar el tiempo para exponer otras virtudes suyas (distintas a las que indicó anteriormente), pues tal vez podrían resultar excesivas si fueran manifestadas en primera persona. Puede indicar virtudes que no sean del ámbito profesional, pero que permitan al entrevistador conocerle con mayor detalle.

 

7. ¿Cuál ha sido la peor experiencia que ha vivido y cómo la ha enfrentado?


Aunque pueda parecer que con esta pregunta su interlocutor quiera vulnerar su intimidad no dude en darle respuesta. Es muy común que se formule. El entrevistador no se mueve por el morbo de conocer sus experiencias más funestas sino que todo
su interés radica en descubrir qué estrategias emplea para enfrentar momentos críticos. Elija cuidadosamente qué experiencia mencionará. Piense que el entrevistador valorará cual es su nivel de tolerancia al dolor, en qué punto de tensión se desmorona y cuán de resistente es usted cuando las circunstancias son adversas. Recuerde, ningún empleador contratará a un candidato cuya resistencia al dolor sea baja y cuyas herramientas ante la adversidad sean cuestionables.

Preguntas en una entrevista de trabajo. Usted en el trabajo

 

1. ¿Cuál ha sido su mayor logro profesional?


Si en sus anterior trabajo destacó por un logro particular que desea mencionar pero que resulta irrelevante por que carece de relación con el puesto al que opta, examine su expediente y rescate pequeñas victorias que pueda relacionar con el nuevo puesto de trabajo y que permitan a su entrevistador imaginarle en el puesto alcanzando exitosos resultados para la empresa. No tema no mencionar esos grandes éxitos que alcanzó. Probablemente ya los habrá destacado en LinkedIn o en su currículum y el entrevistador los conocerá.

 

2. ¿Qué decisiones de peso ha tomado en antiguos trabajos?


En esta pregunta sí que puede manifestar logros que no estén estrechamente ligados con el puesto o sector en cuestión, pues lo que valorará el seleccionador es su capacidad resolutiva y de toma de decisiones. Si no las tomó individualmente, esta es una buena oportunidad para indicar de qué manera se relaciona con su equipo. Muy especialmente cuando de debatir en grupo se trata. No poseer ninguna respuesta ante esta pregunta es signo de debilidad y poca implicación. Incluso en las posiciones más nimias y aparentemente insignificantes, los trabajadores toman constantemente decisiones difíciles.

 

3. ¿Por qué ha decidido cambiar de trabajo?


Durante el proceso de selección es común que el entrevistador se interese por su marcha en anteriores puestos. Si por ejemplo, es usted una persona que suele cambiar de trabajo a menudo, eso podría denotar cierta volatilidad… Eso fundamentaría en su interlocutor la creencia de que no sería capaz de ocupar un puesto de forma sostenida.
Si se encuentra en el proceso de búsqueda de empleo porque fue despedido y se lo preguntan, lo más recomendable siempre será contar la verdad. Pues si desean comprobar la causa de su marcha podrán hacerlo con inmediatez con solo descolgar el teléfono.

 

4. ¿Por qué le despidieron?


Si a la anterior pregunta respondió con sinceridad, deberá encarar esta incomoda cuestión. Evite entrar en detalles que puedan ponerle en algún aprieto y rehuya la idea de hablar mal de sus antiguos empleadores. Una buena respuesta consiste en manifestar que se encontraba poco motivado y que existieron diferencias entre jefe y trabajador. Trate de enfatizar en todo aquello que aprendió a raíz de su marcha. También mencione cuán de preparado se encuentra para perseguir nuevos retos.

 

5. ¿Qué espera de su superior?


Sabemos que lo que espera de un jefe es que le pague regularmente y que valore minuciosamente el trabajo que hace, pero le instamos a ser menos honesto. Simplemente manifieste que desea que exista un canal de comunicación abierto, receptivo y honesto entre ambos. También, que desea poder contar con su apoyo y confianza.

 

6. ¿Sabe trabajar en equipo?


En líneas generales las empresas quieren trabajadores que sepan relacionarse con sus compañeros y que efectúen tareas satisfactorias. Tanto cuando trabajan de manera individual como cuando lo hacen en equipo. Es importante que se presente como una persona conciliadora. Alguien que es capaz de trabajar en equipo y que valora las aportaciones de los demás. Manifieste que no le agrada desempeñar funciones de manera unidireccional cuando su equipo posee sugerencias para hacerle.
Debe dejar claro que puede ser perfectamente autónomo y que a su vez, está plenamente capacitado para entrelazar tareas con sus compañeros. Si ha trabajado en equipo anteriormente, matice cuales son los roles que ha asumido y cuáles  los que prefiere. Exponga también qué habilidades posee para defenderse con éxito en ellos.

 

 

Y finalmente…. ¿Tiene alguna pregunta?

 

A  estas alturas de la entrevista estará ansioso por abandonar la sala, pero es esencial que manifieste dudas e interaccione con su interlocutor. Puede pensar que decir »no, todo está claro» puede ser un gesto amable que denote que es rápido de mente y que no le toma demasiado tiempo comprender las cosas, pero créanos cuando le decimos que eso es probablemente lo último que quiera oír su entrevistador. No debería desperdiciar esta oportunidad para demostrar que es un candidato genuino que verdaderamente desea hacerse con el puesto.

No crea, sin embargo, que las preguntas a formular deben nacer de la incomprensión. No necesariamente debe cuestionar algo que el interlocutor ya haya mencionado. Por el contrario, deberá ir más allá y profundizar en cuestiones estrechamente relacionadas con el puesto y las funciones a desempeñar.

Unas buenas preguntas a formular son:

  • ¿Qué actuaciones generan grandes resultados en este puesto?

  • ¿Cuáles son los objetivos de la empresa para el próximo trimestre y como podría contribuir yo en su obtención?

  • ¿Qué se esperará de mí en los primeros meses de contrato?


Deseamos que le haya parecido útil este artículo sobre Preguntas en una entrevista de trabajo. Si le interesa conocer otras cuestiones para formular a su interlocutor, consulte el artículo Preguntas para formular a su entrevistador.

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