Bien sea por falta de experiencia demostrable, o bien al contrario, por abundacia de puestos desempeñados, lo cierto es que todo candidato que se precie a la elaboración genuina de un currículum de diez, debe saber cómo poner la experiencia laboral en el currículum de manera efectiva. Hoy, en Currículum Profesional, analizamos los distintos modos acerca de cómo poner la experiencia laboral en el currículum  y le proveeremos interesantes consejos para hacerlo exitosamente.

Las secciones de un currículum ganador, imprescindibles

 

Antes de profundizar en como poner la experiencia laboral en el currículum para hacer de nuestro documento una candidatura atractiva, es imprescindible que recordemos cómo se debe estructurar un currículum de diez.

Elaborar un currículo conciso y bien estructurado es clave a la hora de optar a la selección. Si bien en este artículo nos centraremos, expresamente, en discernir dudas acerca de la exposición de la experiencia profesional, es necesario que primero recordemos, como debe estructurarse un currículum de diez.

 

Las secciones de un currículum ganador

 

  • Título Profesional
  • Datos Personales
  • Perfil Profesional
  • Logros y Méritos Profesionales
  • Experiencia Laboral (de la que nos ocuparemos en seguida)
  • Referencias
  • Formación Académica
  • Competencias y Habilidades
  • Idiomas
  • Otros datos de interés

 

 

Claves acerca de cómo poner la experiencia laboral en el currículum

 

Es evidente que una de las secciones que suscita más interés a los reclutadores, y que genera más quebraderos de cabeza a los candidatos, es la de la experiencia laboral.

Mientras que a unos les asaltan las dudas sobre cómo organizar su abundante y caótica experiencia, otros hacen malabares para poder construir un currículum profesional con la poca que poseen.

Para todos ellos, tenemos consejos particulares que veremos a continuación.

 

El orden más efectivo

 

Para ordenar la experiencia laboral es importante mantener siempre un orden coherente entre los distintos datos expuestos. Se ha comprobado que el modo más efectivo de ordenarlos y que, además, facilita la lectura del reclutador es el orden cronológico inverso. ¿En qué consiste? Pues es bien sencillo: se trata de ordenar la experiencia empezando por la más reciente.

Puede que la lógica nos diga que debemos mostrar nuestra experiencia cronológicamente. Sin embargo, no vale con solo mostrar aquello que hicimos hace diez años. Pues, por muy válida que fuera esa experiencia puede que ya no sea relevante para el reclutador.

Así, es imprescindible que llevemos a cabo una valoración de toda nuestra experiencia, para decidir qué datos queremos compartir. Una vez seleccionados los más relevantes para el puesto, es necesario que situemos en la parte superior de la lista, el más actual.

 

El valor del orden descendente

 

Se estima que un reclutador tarda, de media, seis segundos en rechazar o aceptar un currículo. Por tanto, es imprescindible que el candidato le ofrezca la información más valiosa. Especialmente, en los espacios que recorre con la vista en los primeros instantes.

Así, es lícito concluir que los reclutadores quieren conocer cuáles son sus experiencias, y por consiguiente, conocimientos prácticos más recientes. Porque son los que tiene más arraigados en la actualidad.

 

El orden de relevancia

 

Como hemos visto, uno de los puntos más importantes a considerar cuando nos planteamos cómo poner la experiencia laboral en el currículum exitosamente, es el orden en que la establecemos.

Si bien es una maravillosa idea exponerla en orden descendente, hay casos particulares en que no puede ser la mejor decisión. Hablamos de candidatos que han cambiado de trabajo, que poseen poca experiencia en general, o una experiencia laboral dispersa.

En esos casos puede ser interesante ordenar la experiencia laboral por relevancia. ¿Qué significa eso? Pues que el candidato ordenará su experiencia por importancia para el puesto al que opta. Es decir, mostrará, en las primeras posiciones, aquellas experiencias que mantienen gran relación con el puesto deseado. O cuyas habilidades y competencias requeridas son de gran utilidad para desempeñar las funciones a las que opta.

 

La descripción de empleo, muy necesaria

 

Habiendo visto ya los dos modos principales para ordenar la experiencia, es momento que tratemos otros elementos imprescindibles para una candidatura de diez.
Es evidente que la experiencia en sí, es un elemento valioso para fomentar el interés del reclutador. Sin embargo, no basta solo con nombrarla, sino que es imperativo que escribamos un pequeño descriptor sintético que la acompañe.

Recomendamos que, bajo el título de un puesto desempeñado, el candidato incluya una descripción breve y concisa (de entre 1 y dos líneas) en la que se detalle las funciones desempeñadas por el candidato. También es muy enriquecedor que este explique qué habilidades adquirió en el puesto.

 

Los méritos profesionales, sus grandes aliados

 

Otros elementos que pueden arrojar luz sobre cómo poner la experiencia laboral en el currículum correctamente, son los méritos profesionales.
Enseguida los trataremos en profundidad. Pero es importante que primero expliquemos como deben exponerse. Según las preferencias del candidato pueden presentarse en una sección ajena a la de la experiencia, o conjunta. En el último caso, es recomendable que, al lado del puesto manifestado, antes o después del descriptor sintético, se exhiban los méritos. Si lo hacemos de este modo tendremos que sintetizar, a fin de no crear una sección demasiado abarrotada.

Además, mostrarlos conjuntamente con la experiencia implica que, en cada uno de los puestos, exhibamos méritos. Para algunos candidatos puede resultar complejo hallar logros destacables en cada puesto, así que, nuestra recomendación, en esos casos, es que los logros ocupen una categoría adicional.

 

Pero, ¿qué son los méritos profesionales?

 

Para muchos candidatos, la palabra ‘logro’ puede llegar a ser intimidatoria. Porque consideran que no han logrado metas remarcables en sus puestos anteriores.
Pues bien, permítanos decirle que un logro profesional no tiene por que ser un hecho extraordinario. Ni una acción brillante conmemorada por los jefes.
Los logros son pequeños triunfos que ha adquirido tras largas jornadas de trabajo. Todo trabajador, en tanto que lucha por desempeñar sus funciones de modo efectivo, ha superado, ineludiblemente, pequeños obstáculos en sus jornadas laborales. Así que sí, incluso usted ha adquirido logros que merecen ser destacados.

 

¿Porqué son importantes los logros?

Como hemos visto, se ha comprobado que aquellos candidatos que exponen sus logros en su currículum tienen el triple de probabilidad de ser seleccionados para una entrevista. Así que podemos concluir que los logros permiten evidenciar de manera manifiesta todas aquellas habilidades y cualidades que el candidato afirma tener.

 

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Las referencias profesionales

Antes de adentrarnos en unos consejos de redacción que nos permitan conocer cómo poner la experiencia laboral en el currículum exitosamente, es importante otorgar, a las referencias, el puesto que merecen.

Las referencias profesionales no son obligatorias en el currículum pero engrandecen una candidatura y la hacen mucho más sólida.
Del mismo modo que se valoran los logros porque suponen la consolidación de aquellas virtudes que el candidato exhibe, las referencias son la prueba de que estos logros y experiencias laborales son verídicos.

Así, tal y como ocurre con los méritos profesionales, podemos ordenar las referencias junto con la experiencia (lo que implicará que deberemos ofrecer referencias en todos los puestos). O bien en una sección independiente.

Es recomendable que si el candidato no dispone de referencias directas (carta de recomendación, por ejemplo), al menos incluya un e-mail o teléfono de contacto del antiguo empleador. Evidentemente, deberá contar con su permiso.

 

Consejos sobre la experiencia laboral en casos excepcionales

 

Hasta ahora, hemos tratado cuestiones muy sencillas (y arbitrarias) sobre cómo poner la experiencia laboral en el currículum de manera que podamos seducir al reclutador.
Pero es evidente que cada caso precisa de una actuación particular. Veámoslo.

 

Primer empleo

 

Un joven con poca experiencia laboral, es importante que destaque aquellas actividades que ha desarrollado en el transcurso de sus años formativos. Por ejemplo voluntariado o empleos no remunerados, en lugar de frustrarse ante su inexperiencia. (Este artículo acerca del primer empleo puede ser de utilidad para usted).

 

Parón profesional

 

En los casos en que un candidato haya estado mucho tiempo sin trabajar, es preferible que exponga sus proyectos personales, su formación complementaria y el voluntariado. De hecho, el voluntariado puede ser muy útil para construir un currículo abundante. Existen voluntariados de tantos ámbitos laborales como podamos imaginar. Así, es interesante que ante un parón laboral, el candidato tome unos meses en desempeñar voluntariado de su ámbito laboral. Así podrá reciclarse, y posteriormente, incluirlo en el currículum. Esta experiencia puede incluirse en la sección de experiencia, y será decisión del trabajador, evidenciar o no en el documento, que se trataba de tareas no remuneradas.

 

Trabajos en negro

 

Un candidato que haya trabajado continuadamente en negro, es importante que solo exponga esos trabajos en los aque las funciones o las capacidades requeridas sean de utilidad para el trabajo al que opta. Es recomendable que se evite indicar el tipo de contrato o ausencia de él.

 

Trabajos no remunerados

 

Lo mismo ocurre con las prácticas laborales. Si bien es importante no mentir en un currículo, hay ciertos detalles que debemos evitar exponer, si consideramos que pueden perjudicar nuestra candidatura. De esta manera, si un candidato ha desempeñado funciones laborales sin retribución económica (pero de ella ha asumido valiosos conocimientos) es preferible que no proclame, directamente, que trabajaba sin cobrar. En caso de que el reclutador lo pregunte, entonces sí que debería ser sincero.

Claves para la redacción de la experiencia laboral

 

Llegados a este punto, es momento de conocer unos consejos prácticos para descubrir cómo poner la experiencia laboral en el currículum de manera adecuada en el texto.

  • Considere la contratación de un servicio de redacción profesional de currículums.
  • Incluya información verídica y comprobable.
  • Sea conciso, directo y coherente en el texto.
  • Añada la experiencia laboral realmente relevante para el puesto al que opta. Por lo general, entre 3 y 5 puestos, es más que suficiente.
  • Considere destacar logros basados en sus habilidades personales, adquiridos mediante una actividad profesional sostenida, individuales o adquiridos junto a sus compañeros y/o cuantificables.
  • La experiencia laboral no debería ocupar más que un 35%-50% del documento. Tenga en cuenta el resto de secciones sugeridas.
  • Aplique el mismo orden de presentación de la experiencia, para exponer su historial de formación.
  • Si dispone de ellos, remarque también las menciones, los premios ganados, los objetivos logrados, sus promociones y proyectos desempeñados con éxito.
  • Adapte la información que expone al puesto al que opta.
  • Incluya, únicamente, información que pueda ser de utilidad para el seleccionador.
  • Trate de evitar, a toda costa, dejar vacíos en el currículum. Intente compensar y justificar sus períodos de inactividad con otros de formación o proyectos personales.

 

 

Deseamos que estos consejos acerca de cómo poner la experiencia laboral en el currículum hayan sido de utilidad para usted. No dude en compartir sus opiniones y sugerencias en la sección de comentarios. Y no olvide consultar nuestro blog, en el que hallará valiosos artículos acerca del empleo. ¡Gracias por leernos!

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